La Ley COSMICA y la Ley de la ARMONIA

LA LEY COSMICA

Todo aquel que busca encarnar en un planeta, y lograr la maestrí­a sobre la energía en un nivel vibratorio más bajo, está sujeto a ciertas Leyes Cósmicas. Estas Leyes se aplican a todos cuando están encarnados o cuando están en el de existencia llamado entre encarnaciones (cuando no está encarnado). Se aplican de igual manera a los Maestros Ascendidos, sin importar si el Maestro Ascendido en cuestión encarno en la Tierra o si se trata de un Espíritu oriundo de otro planeta.

Habiendo dicho esto, para alcanzar la Ascensión –lo cual es la meta de toda encarnación- es menester que nos familiaricemos con estas Leyes Divinas, y que, por encima de todo, las aplicaciones a nuestros diarios quehaceres. Las Leyes Cósmicas que vamos a considerar en esta lección son la Ley de Armonía, la Ley de Karma, la Ley de Reencarnación, la Ley del Perdón y la Ley de la Conservación de la Energía. 

Otros aspectos de la Ley Cósmica –tales como el conocimiento y la maestrí­a de los Siete Rayos, y todo lo necesario para lograr la Ascensión- serán considerados en otras lecciones.


LA LEY DE Armonía

La Ley de Armonía es un de las leyes fundamentales de la Vida sobre la cual descansan todas las demás. Dios, el Dador de la Energía de Vida, requiere que todo electrón de dicha Energía de Vida que se le aprestado al hombre, sea calificada de manera armoniosa. En épocas anteriores, cuando toda esa Energía era calificada 100% armoniosamente, el individuo se hacía elegible para la ascensión. Actualmente, el género humano necesita calificar armoniosamente 51% de toda energía prestada que se la ha prestado durante sus múltiples encarnaciones. Esto incluye la que se le ha dado durante encarnaciones y mientras habita del otro lado, cuando no está encarnado.
Muchos individuos piensan que para que la energía sea armoniosa debe invertirse por completo en devoción, oración, servicio ceremonial e invocaciones solemnes directamente relacionadas con la aspiración espiritual. La verdad es que TODA energía constructiva y armoniosa es una expresión natural de la Vida de Dios, trátese del servicio amoroso de un amigo a otro, o de la creación constructiva de una silla o una prenda de vestir.

Una mujer podrá estar arrodillada lavando el piso a mano, inmersa en espuma de jabón y agua, y aun así­ su energía puede ser muy armoniosa y pacífica en dicha actividad; y todo electrón liberado en dicha acción será llevado a su Cuerpo Causal. Un sacerdote podrá parece ante el altar en un estado de rebelión, resentimiento u odio... ¡y no habrá electrón alguno que añada siquiera un gramo de energía en pos de su Liberación!
San Francisco de Asís (una encarnación del Maestro Kuthumi) y muchos otros santos dedicaron sus vidas al servicio humilde, hollando los caminos, sirviendo a los pobres, alimentando a los hambrientos y ministrando a los enfermos. San Francisco era una Presencia Confortadora, bendiciendo la vida por doquier.


Aunque la armonía es la Cualidad Divina del Tercer Rayo (esto se considerará con más detalle en la lección de los siete Rayos busca su expresión en el ámbito humano. Por ejemplo, un individuo que busca expresar la Voluntad Divina (Primer Rayo) debe hacerlo empleando la Ley Cósmica debe hacer lo mismo. De allí­ que mantenerse en sembrar la semilla de perfección en concisa exactitud matemática; que la cosecha será en proporción exacta a la siembra.

Generalmente, la humanidad no entiende que, en calidad de expresión auto consiente de la vida, la Ley Cósmica responsabiliza a cada cual por cada partícula de esta preciosa energía extraída del corazón de la Deidad.

Desde la Caída del Hombre, todo individuo ha creado en su vida terrena cierta cantidad de lo que vagamente se ha denominado karma destructivo. Este karma actúa en muchos lugares, determinado por el cuerpo que es el principal ofensor en este caso. Por ejemplo, al realizar actos de violencia, el cuerpo físico libera una tremenda cantidad de energía mal calificada que (tarde o temprano) se adhiere al cuerpo físico. De igual forma, actos de discordia en el plano mental se cargue con la acción vibratoria y sello de los individuos. En un futuro, estas presiones regresaran al cuerpo mental.

Los individuos que realizan actos de crueldad emocional carga la sustancia del plano emocional con ciertas acciones vibratorias que se registran en el cuerpo emocional del individuo.




Cuando un individuo emite una vibración discordante, la distancia que esta cubre antes de retornar a su fuente depende de la intensidad con que se proyectó (tanto en su viaje de ida como de regreso). Estos obedecen a la Ley de Circulo, y mientras está ausente del aura del individuo responsable de su proyección, atrae hacia si vibraciones que corresponden a su propio nivel vibratorio, de modo que al tiempo que completa el circulo y regresa a casa, es acompañada por un buen número de vibraciones de pensamiento y sentimiento de la misma calidad con que empezó.


Tomado de Metafísica: 21 lecciones esenciales de Werner Schroeder.